Opinión: El sentir de un pueblo
 Por José Miguel Celma (Torrecilla de Alcañiz)
El pasado viernes, como bien sabéis, comenzaron unas movilizaciones por un pueblo, por una comarca que desde hace unos años ha ido a menos (tengo que decir que no por sus gentes, pues allà demostraron el orgullo de ser andorranos o de la comarca). Se juntaron gente procedente de la mina, del comercio, de la agricultura (otro sector denostado para más INRI en la zona) y salvo muy pocos que no asistieron por una causa muy poco justificada, se demostró que Andorra no rebla, Andorra y su comarca no se rinden, Andorra, a pesar de Bruselas, Madrid o Zaragoza, lucha por un futuro cuando menos a corto plazo, que no sea la crónica de una muerte anunciada.
Lucha por un pueblo que se siente vivo y que no cesa en la esperanza de que, si la minerÃa no tiene futuro, se haga una reconversión digna y de confianza, para que a todos esos vecinos de la villa, orgullosa de haber sido minera, les depare un futuro cuando menos de trabajo, de igualdad y de industria próspera que siga siendo el motor de la zona.