Opinión: El silencio de los cobardes

 Por Nacho Carbó (Alcañiz)

Nacho CarbóD.E.P. Bajo Aragón. Eso es lo que podemos afirmar tras el recorte del Ministerio de Fomento. Un recorte en el que salen perjudicados los de siempre, y en el que reina el único criterio del interés electoral y de supervivencia, contentando así a determinados partidos nacionalistas a cambio de apoyo en los próximos presupuestos generales. Al PSOE no le interesa ni lo más mínimo Aragón. Del total de obras que se paralizan, más de un 12% corresponden a obras aragonesas. Tres tramos de la autovía Pamplona-Huesca suponen el grueso del tijeretazo. Y de nuevo, el tramo de la N-232 entre Ráfales y Castellón se paraliza alargando eternamente ese cuello de botella que de una vez por todas debe ser eliminado.

Por no hablar de la A-68, la autovía que tiene el triste honor de acumular multitud de estudios, estudios y más estudios, y que descansa plácidamente en los cajones de Pepiño Blanco. Todos recordamos a De la Vega asegurando que en diciembre de 2010 tendríamos autovía. ¿Nos vio cara de tontos a los turolenses? Claro que, con los diputados y senadores socialistas que tenemos en Teruel poco camino andaremos. Los fieles a la disciplina Vicente Guillén y Yolanda Casaus. Esta última aunque no me crean es de la Tierra Baja. Eso sí, únicamente se dedica a escribir la doctrina oficial del PSOE en los periódicos. Y del senador turolense vasco, dos palabras: no comment. No sabemos si es de Alcañiz o de Santurtzi. ¡Qué vergüenza! En fin, esta vez ha sido Blanco el que ha tomado el pelo a los aragoneses y ante las preguntas en el Congreso, ni siquiera se atreve a nombrar Aragón. Iglesias, para no ser menos, una vez más, hace del silencio la respuesta. El silencio del cobarde, el silencio que demuestra una vez más que no quiere defender el interés de los aragoneses.

(Este texto aparece publicado en el periódico La Comarca el 30 de julio de 2010)

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