Mari Mar Blanco: “En el País Vasco hay que educar en los valores éticos y democráticos”
La parlamentaria vasca por el Partido Popular Mari Mar Blanco, hermana de Miguel Ángel Blanco, asesinado por ETA en 1997, destacó ayer en Teruel la importancia de “cortar el adoctrinamiento” de los jóvenes en el País Vasco: “hay que educar a nuestros niños y jóvenes en los valores éticos y democráticos, que sepan distinguir entre los que sufren y los que crean el sufrimiento”.
Blanco, que nada más llegar a la capital turolense ofreció un ramo de flores en el Monumento a las Víctimas del Terrorismo, explicó posteriormente las dificultades con que las víctimas han vivido estos últimos treinta años de gobierno nacionalista: “las víctimas hemos tenido que remar contracorriente en muchísimas ocasiones, y ahora, por fin, tras el pacto PSOE-PP que ha sacado del gobierno a los nacionalistas, las víctimas nos vemos apoyadas por las instituciones, porque durante treinta años en el País Vasco se ha mirado hacia otro lado”. La parlamentaria vasca recordó que el argumento utilizado por ETA para justificar sus actos diciendo que nacieron para luchar contra la dictadura se desmonta por sí solo, ya que el 95% de los crímenes se cometieron en democracia.
“Ahora, gracias a Dios, las cosas están empezando a cambiar muy poco a poco. Esa terrible frase de ‘algo habrán hecho’ referida a las víctimas nos hizo mucho daño, se hacía culpable a la víctima, y esto está cambiando. Mi hermano trabajó para intentar cambiar la tierra del miedo por la tierra de la libertad, y la paz no tiene precio. Sólo desde la libertad alcanzaremos la paz definitiva”, explicaba. Blanco se mostró esperanzada ante los últimos avances en la lucha contra ETA, destacando la acción de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y el gobierno constitucionalista, aunque lamentó que “ETA sigue viva”.
Por último, la hermana del concejal popular asesinado por ETA insistió en la necesidad de educar a los jóvenes en la defensa de la libertad y el rechazo a la violencia terrorista:
“hay que contarles la verdad en los colegios, ya que es muy preocupante que el 15% de los adolescentes vascos no rechace el terrorismo, y el 18% reconozca que en su familia tampoco se rechaza la barbarie”. Para la parlamentaria vasca, se ha educado en el odio durante muchos años y esto “urge cambiarlo, y para ello hay que actuar desde todos los ámbitos: políticos, educadores, familia, amigos…, algunos jóvenes han llegado a decir que si el muerto fuera su padre o su madre, estaría justificado por la independencia de Euskadi”. Mari Mar Blanco dejó claro en Teruel que “el destino de los terroristas debe ser el juzgado y la prisión, y nunca una mesa de negociación”, que “no todo vale para acabar con ETA” y que “deben entregar las armas y pedir perdón, debe haber vencedores y vencidos”.