Opinión: Una ‘marcelinada’

 Por José Miguel Celma (Torrecilla de Alcañiz)

José Miguel CelmaHace unos meses escribí una carta que titulé “Otra zapaterada”, en la que hablaba del empecinamiento del señor presidente del Gobierno con los carteles del famoso plan “E”. No sólo perdíamos en la actuación los veinte mil euros de la obra en cuestión sino que además, por obligación, teníamos que poner una chapa de no sé cuántos metros cuadrados que seguro que son más de los que alguna familia de hoy en día se tiene que conformar para vivir, evidentemente entre cuatro paredes. Esto me hace reflexionar en lo de que quien va con un cojo al final… Lo mismo nos va a pasar en Aragón con la Ley de Lenguas.

No sólo vamos a perder, como se decía en el credo, en pensamiento, sino también en OBRA y en omisión. En pensamiento, algunos van a hipotecar su concepto vital de que lo que toda la vida han hablado no ha sido una lengua heredada de padres y madres a hijos. Y ¿todos los socialistas de Aragón desde Tarazona a Lledó o de Torla hasta Abejuela están a favor? Sigo pensando que más de uno se va a arrepentir. De obra, no te digo nada de las que se podrían hacer con los veinticinco, sí, ”25” millones de euros que parece que vale poner en marcha la ley. Y el último de omisión, de la mayoría de aragoneses que vamos a tener que claudicar con una ley ni útil ni necesaria y que sirve, sobre todo, para favorecer a aquéllos que empezaron siendo un condado, que gracias a nosotros formaron parte de un reino y que a esta marcha van a parecer un imperio colonialista e invasor.

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