Opinión: CONFERENCIA DE PRESIDENTES
 Por Cristina Baquero (Alcañiz)
Que los presidentes autonómicos se reúnan con el presidente del Gobierno deberÃa ser casi una noticia de rutina, puesto que Zapatero prometió convocar estas conferencias una vez al año. Pero no ha sido asà y las tres veces que, desde 2004, ha habido encuentros la verdad es que de ellos salió casi nada o muy poco de concreto.
Si analizamos las encuestas, resulta que el paro y la situación económica constituyen las principales preocupaciones de los españoles, y está muy bien que la veintena de personas con auténtico poder territorial las aborden conjuntamente, aunque no sé si pedir apoyo a la Ley de EconomÃa Sostenible es todo lo que podrÃa pedÃrseles.
El caso es que, en el dÃa a dÃa, se suscitan algunas de estas cuestiones, con la referencia a lo que va mal: las autonomÃas gastan mucho, el abuso del reglamento de una a otra Comunidad genera una burocracia insostenible para el español de a pie, esto es la locura de tener, en un paÃs, diecisiete leyes de caza. Eso, por no citar excesos lingüÃsticos, como algunas de las que ocurren en el PaÃs Vasco o en Cataluña. Y que algunos quieren extender a otros puntos del territorio nacional, como ejemplo, la nueva Ley de Lenguas con la imposición del catalán en Aragón.
Ocurre que en España hay muy poco sentido del Estado. Las grandes naciones son las que respetan su unidad, su himno, su bandera, sus costumbres. Y conste que no digo que la inmensa mayorÃa de nuestros presidentes autonómicos carezcan de sentido del Estado; sà digo que la descentralización española, la España autonómica, se ha hecho un poco a trancas y barrancas.
(Este texto aparece publicado en el periódico La Comarca el viernes 18 de diciembre de 2009)