Iglesias vuelve a interferir en el funcionamiento de las Cortes al negar a través de Pina la prórroga para las enmiendas a la ley de lenguas
El PSOE, secundado por el PAR, ha hecho valer esta mañana su mayoría en la Mesa de las Cortes para rechazar la petición del Grupo Parlamentario Popular de una segunda prórroga para la presentación de enmiendas a la proposición de ley de lenguas presentada por el Grupo Socialista. El portavoz del Grupo Popular, Eloy Suárez, destaca que se trata de “una decisión inédita, que coarta el trabajo de la oposición en una cuestión sociocultural extremadamente delicada y que evidencia la intención de Marcelino Iglesias de imponer el catalán en la Comunidad Autónoma manu militari, como si no existieran otras preocupaciones mucho más urgentes para los aragoneses”.
Suárez recuerda que, aunque es potestad de la Mesa acordar las prórrogas, “la norma habitual y hasta ahora no transgredida ha sido concederlas, sobre todo en casos como éste, cuando se trata de normativas de especial calado o complejidad técnica”. En la pasada y presente legislatura hay precedentes de proyectos legislativos que han tenido dos, tres y hasta cuatro prórrogas. Por poner algún ejemplo, el proyecto de ley de Ordenación del Territorio de Aragón tuvo tres, al igual que el proyecto de ley de Urbanismo, y en el caso del de la ley de Servicios Sociales se llegó a cuatro.
Para el portavoz popular, “resulta penoso que Iglesias haya decidido imponer su delirante proyecto lingüístico a toda costa y aún más lamentable es que Pina vuelva a someterse a su mandato coartando el trabajo de la oposición”. “Con sus últimas decisiones, en las que acepta y colabora con las interferencias del Ejecutivo en el funcionamiento de esta Cámara, es evidente que Pina se ha convertido en el presidente títere de las Cortes”, agrega.
Suárez señala que “es conocida la alergia al Parlamento del señor Iglesias, que hace todo lo posible por rehuir el debate democrático, pero ya es el colmo que también pretenda dictaminar desde el Pignatelli los tiempos de la labor parlamentaria”. “Es sorprendente que para Iglesias no haya tarea más urgente en Aragón que imponer el uso del catalán en medio de una crisis y un paro galopantes que su Gobierno, cada día más descompuesto, es incapaz de atajar”.