Opinión: LA SOCIEDAD “PROGRE”
A la sociedad civil española les da miedo ser o reconocerse conservadores. Vivimos en un país en el que la imagen “progre” que vendemos a los demás nos resulta importantísima, ser progre mola mogollón, mientras que ser conservador está mal visto. De modo que el conservadurismo español ha tratado de pasar acobardadamente desapercibido. Parecer conservador da vergüenza.
Ahora parece que las cosas empiezan a cambiar, algunos ciudadanos de a pie no tienen temores de reconocerse conservadores, entienden que la dignidad también pasa por ser de derechas y se asoman en público y se manifiestan en calles y plazas, empezando por hacerlo, hace unos días, contra el aborto. Es la sociedad la que empieza a moverse por su cuenta, empieza a reconocerse y a legitimarse desde abajo, desde la gente de la calle, la que no tiene ni despacho ni moqueta y que sale a la calle sin timidez, sin vergüenzas, sin complejos, con todos sus derechos.
Y los medios de comunicación… Siempre ha habido medios conservadores, pero a veces parecían serlo con vergüenza, disimuladamente. Sin embargo en esta ocasión algunos se han mojado directamente en esta aventura, de manera no accidental, dispuestos a encabezar la reacción social no sólo momentáneamente, sino emprendiendo campañas propias y originales contra el aborto, luchando contra la estúpida idea de que abortar es progresista, de que abortar más es más progresista, de que ser más progresista es ser más feliz, de que todo lo anterior deber ser superado por el “progreso” de la sociedad, de que España sólo existe si es “progre”.
(Este texto aparece publicado en el periódico La Comarca el viernes 30 de octubre de 2009)